Todo lo que sé de amor lo aprendí en Netflix

Love y Master of None: lecciones para el adulto contemporáneo.

Actualidad Amor y otras reflexiones

Tal vez a otras personas no les resulta nada difícil, pero para mí el mundo amoroso es una constante cadena de prueba y error. Cuando creo tener las respuestas, surgen nuevas preguntas. Más porque dejé atrás los veintes y las reglas del juego también cambiaron para los adultos contemporáneos.

Me cuesta mucho equilibrar una vida personal con la laboral: tener tiempo para los amigos, la familia, hacer una o dos horas de ejercicio al día, vivir en el tráfico o atorado en el metro, llegar a tiempo para cenar, atender juntas y encima tener tiempo para conocer a alguien para compartir buenos momentos sin que sea una loca con el vestido de novia en la cajuela.

Veo que muchas personas a mi alrededor dominan esos asuntos con total facilidad y no puedo evitar preguntarme: ¿cómo le hacen? ¿Por qué es tan sencillo para ellos?

Al parecer no soy el único. Netflix lo sabe y sus nuevas series están desarrolladas para un público adulto con estas mismas dudas.

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Master of None: la vida que soñaste contra la que es

Aziz Ansari es una de las nuevas caras de la comedia: con papeles en Parks and Recreation o películas como 30 minutes or less, encontró su voz en 3 expresiones creativas: a través de la escritura (ya lleva 2 libros sobre las relaciones en el mundo de hoy), el standup (del cual tiene 2 especiales en Netflix) y con su primera serie en ese servicio de Streaming, Master of None.

Esta serie de 10 capítulos, creada, escrita y protagonizada por Ansari, tiene mucho de autobiográfica. Él aparece como Dev, un actor de ascendencia india que vive en Nueva York, que ha salido en comerciales y busca su primera oportunidad en cine, una industria en la que los estereotipos raciales determinan todo.

Junto con esta lucha por sobresalir en su profesión, Dev tiene que lidiar de cosas típicas de adultos jóvenes que salen de sus veintes para entrar a sus treintas, como la búsqueda de pareja, el mundo de las citas, la presión por casarse y tener una familia, lidiar con los hijos de sus amigos e incluso replantearse si está en la profesión correcta.

Los libros de Ansari sirven como base para estos capítulos, pero se da el tiempo de jugar con los personajes secundarios y crearles historias entrañables, como el episodio 2, que retrata la dura vida de los padres inmigrantes en contraste con todas las facilidades que tienen sus hijos 30 años después, el cómo es más fácil elegir esposa en la India que elegir qué comer un viernes en la tarde en Manhattan o la duda de si la persona con la que compartiste varios meses de relación es aquella con la que te quisieras casar.

En este rubro, los personajes que ayudan a crear las situaciones están fantásticos, como los padres de Dev (interpretados por los verdaderos padres de Aziz), sus amigos y sobre todo la chica que será el interés amoroso, interpretada por Noel Wells (quien estuvo una temporada en Saturday Night Live) que irradia carisma, es tierna, sensible, graciosa y te crea una empatía inmediata. Por mucho, ella es lo mejor de la serie

Hay que decir que Master of None se enfoca más a la búsqueda de sentido en la vida, aunque en los últimos capítulos le da más peso a lo complicado de llevar una relación cuando para el resto del mundo parece ser de lo más sencillo. De hecho no es una serie optimista ni de color de rosa, sino una que aborda con una comedia muy fina aspectos tan cotidianos como una cita desastrosa o tu primer viaje en pareja, cuando tus amigos odian a sus hijos pero no no quieren admitir e incluso ser discriminado en el trabajo.

De esa serie me llevo la perspectiva que Dev tiene del amor: esa búsqueda en la que esperas que la otra parte tenga todo y no quieres poner nada de tu parte, aquel punto en el que descubres que una persona puede ser la ideal, lo problemático de conocer a su familia , el cómo el tiempo se lleva la pasión de la vida en pareja y la eterna duda de si esa persona es con quien quieres compartir el resto de tu vida, a la vez que tienes que buscar sobresalir en otros ámbitos como el familiar, laboral y no quedar como idiota en tu círculo de amigos.

Gran, gran serie. 10 capítulos no fueron suficientes.

Love-Netflix

Love: el amor no es como te contaron

Los últimos 15 o 16 años, la comedia como la conocemos es gracias al trabajo de Judd Apatow. Ya sea en Freaks and Geeks, Virgen a los 40, Ligeramente Embarazada, This is 40 o Trainwreck, su estilo para retratar las relaciones modernas, tan complicadas pero que no pierden la esperanza en el amor, nos ha marcado de una u otra forma.

Ahora él es el que apadrina y produce un proyecto de Paul Rust llamado Love. La serie, también de 10 episodios, cuenta la historia de 2 personajes: Gus (Rust), un nerd que peca de buena gente pero con falta de carácter, y de Mickey (Gillian Jacobs, fantástica), una productora de radio cuya vida personal y amorosa es un desastre, adicta a las drogas, el alcohol y las relaciones destructivas.

Estas dos personas acaban de romper con sus respectivas parejas: él, con una mujer que no aguanta que él sea tan lindo siempre; ella, con un tipo gordo, feo e infantil adicto a la cocaína y que a sus casi 40 sigue viviendo con su madre. En este punto coincide y a partir de ahí esperamos una historia como de película.

Pero Apatow no es así. Sus historias no tienen nada de tradicionales y su sello se ve en Love. Cada capítulo tiene su propio ritmo, presentándonos personajes profundamente imperfectos, llenos de defectos, dudas y miedos, buscando el amor pero a la vez aterrados de encontrarlo. Esa eterna contradicción hace que no todo sea tan sencillo, pero caen en situaciones con las que es fácil identificarse.

Cosas como ir a una fiesta donde no conoces a nadie porque sabes que quien te guste va a ir, stalkear a tus citas en las redes sociales, cuando la cita que planeaste no sale como esperabas, que le intereses de verdad a la otra persona cuando a ti ya no te interesa, cuando parece que el ligue va bien hasta que se atraviesa otra persona que quiere contigo y parece mejor opción, el cómo nuestros errores y egoísmo destruyen algo que pudo ser muy prometedor y la esperanza de la redención a través de amar son algunos de los temas que vemos en los 10 capítulos.

La química entre Gus y Mickey es inmediata. Ver al personaje de Gillian Jacobs con la hermosura de la actriz pero con la imperfección de los vicios de personaje no hace más que lograr que la empatía con el personaje sea mayor. Gus se asume desde un principio como un ser lejos de ser perfecto (de hecho es bastante feo), pero con un corazón de oro que da lo mejor a los demás y espera que un poco de eso se le regresa, con terribles resultados.

Aunque el resto del reparto está más de relleno y complemento de la historia principal, vale la pena el seguimiento al personaje de la roomie de Mickey, una chica que parece la versión masculina de Gus, además del de una joven actriz de la que Gus es tutor (e interpretada por la hija de Apatow), además de una actriz del set de TV en el que Gus trabaja y se convertirá en la tercera en discordia, irrandiando un ángel que la hace llevarse las escenas.

Si bien la serie tiene un inicio lento, esta es la intención de los creadores, al presentarnos la primera parte de una historia que podría grandiosa y dejándonos con ganas de más ante personajes que, como nosotros, tienen muchos asuntos qué arreglar y tal vez nunca lo hagan, pero que juntos pueden hacer sus vidas un poco mejor. Una serie genial.

Y así, todo lo que sé de amor me lo enseñó Netflix.

RP, publicista, dibujante, aprendiz de escritor, bloguero ocasional, devorador de libros y fan de la música. Siempre en busca de historias que contar.

2 Comments

  1. Las veré!!

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